Llueve entre rincones perdidos de esperanza. Llueve despacio, llueve limpio.

Y en esta lluvia te espero. Esta lluvia que me arranca las ganas de nada, que me enseña a navegar por territorios vacíos.

No es una espera de resistencia, de paciencia, de agotamiento. Es una espera inútil, porque nada conseguiré con tu llegada, no habrá besos de consuelo ni caricias espantadas. Solo habrá nada, siempre nada, todo nada.

© Hebe Prado 2016

Río Muga, Empuriabrava, Girono. Hebe Prado