En algún momento tiene que producirse la transformación, ese cambio profundo impulsado por las arenas del tiempo —con una cierta ayuda de la suerte y del destino—, ese querer salir a la superficie revolviéndose contra todo, contra todos, haciendo oídos sordos a las contras y a los peros, hasta que se produce la metamorfosis y ese darsevuelta prodigioso que te empuja a conseguir lo que deseas, tu meta, tu camino, tu fin en este Universo y quién sabe, a lo mejor en todos. Claro que muchas veces —o tal vez todas, o la mayoría, o quizás ninguna—, esa transformación ocurre nadando entre las oscuras aguas de los tiempos, barajando dudas y problemas hasta arañarse con las profundidades de los miedos, probando derrotas tristes mientras vas notando cómo te estás bebiendo el lodazal del loto y la serpiente. Y así, poco a poco, empieza el viaje hacia adelante —se viaja siempre hacia una misma—, y arrancándote los años, te vas atreviendo a sentir, de nuevo, que todavía es posible alcanzar el poder (la vida)… con una sola mano.

  © Hebe Prado 2017

Doxocopa kallina, zafiro púrpura. Gobernador Martínez, Corrientes, Argentina. Hebe Prado.