Me asaltan rumores de mar en esta trinchera de asfalto.

Siento cómo rompen mis sueños contra acantilados de nada, ahogados de vacío entre rugidos urbanos. Fantasmas de olas avanzan —furiosos—, revueltos sobre presentes desnudos, dejando en la costa —inexistente—, tanta vida de deriva, tanta resaca de ganas…

Y al igual que el recuerdo hecho carne rellena la oquedad del miembro perdido (a fin de prolongar la tristeza sin horas), oigo el espejismo del mar bañando mi insomnio, aislada del viento por tormentas de silencio, rodeada de mareas de cristales y esperas.

© Hebe Prado 2016

Poble Nou, Barcelona. Hebe Prado