Puedo encontrarte allí donde nacen las palabras, donde los sueños me esperan y los días se aclaran, donde es posible romper los límites de tantos silencios porque las prisas no existen y las distancias son solo olvidos de un momento.

Puedo abrazarte allí, donde es posible salir, saltar, escapar de todos los encierros. Y lo sé, porque al abrir la ventana, vi que la mañana despertó respirando lluvia y entonces supe que también hoy, atravesando la niebla que envuelve todos los temores, me esperas.

© Hebe Prado

Serralada del litoral. Hebe Prado.